TDAH ¿hasta cuándo?

Allá por los lisérgicos años sesenta…

… un tal Leon Heisenberg observó que había algunos niños, poquísimos, con algo que la medicina calificaba de trastorno hipercinético. A los hipercinéticos se les catalogaba de débiles mentales y ahí se acababa el asunto. Pero Leon los re-etiquetó con un nombre mucho más atractivo: TDAH. Y de paso, propuso como remedio para esos pobres desgraciados el metilfenidato, un derivado de la anfetamina, un “hijo” de los psicodélicos tiempos que corrían. 

Pronto, el TDAH pasó de ser una rareza, a ser la favorita de los psiquiatras americanos, posiblemente hartos de intentar encontrar, sin éxito, las diferencias entre el cerebro de un comunista y el de un buen americano W.A.S.P. del mundo libre. A día de hoy, hay un buen puñado de preguntas cuyas respuestas, , son perfectamente conocidas:

¿Hay alguna evidencia médica de que tal enfermedad exista?

Ninguna en absoluto.

Si no hay evidencias, ¿cómo se diagnostica?

A través de un test de 18 preguntas llamado snapIV. Los padres y un profesor rellenan dicho test. Son preguntas del tipo: a veces se mueve mucho en la silla, parece que no escucha…

Este test ¿es suficiente prueba para obligar a un niño a tomar metilfenidato (mph)?

Sí, siempre y cuando se demuestre que el niño en cuestión no padezca daños cerebrales, infecciones, traumas o tumores, es decir, patologías reales.

¿Dar negativo en patologías reales es condición suficiente para confirmar el diagnóstico de TDAH? 

Así es. Si no padeces ninguna patología, entonces tienes TDAH. De forma que la ausencia de prueba se convierte en la prueba de ausencia. El diagrama de flujos de atención al TDAH del Gobierno de Navarra podría resumirse con esta frase:

Querido niño/a, si a tus padres se les antoja o tu profesor sospecha que tienes TDAH y los especialistas médicos no encuentran absolutamente nada anómalo en ti, entonces, tienes TDAH. 

¿Existen otros casos de enfermedades que no lo son?

Sí, sobre todo en psiquiatría donde se tiende a elevar a categoría de diagnóstico los juicios de valor. Pero también, dar más importancia a alguna característica corporal es una auténtica mina de oro para las empresas del ramo: calvicie, sobrepeso, mal aliento, envejecer o tener la regla son tratadas como enfermedades por la industria farmacéutica; entra a una farmacia y verás de lo que hablo.

¿Cuántos alumnos hay por cada instituto diagnosticados de TDAH?

Prácticamente, un 8-10% del alumnado está diagnosticado de TDAH.

¿A qué edades se empieza a medicar al alumnado?

Hay niños de cuatro años habituando sus pequeños cuerpos y cerebros al mph, una sustancia con la que se traficaba en los ochenta y conocida con el sobrenombre de speed. Es la pastilla la que provoca los síntomas: si la tomas, entonces sí tendrás TDAH; funciona a modo de profecía auto-cumplida. Y esta es la razón de que los que se lucran con el TDAH, los tedehachitas, insistan tanto en la necesidad de medicar

¿El metilfenidato o mph o speed es seguro?

En absoluto. Todos los padres que medican a sus hijos deberían saber que no se trata de una sustancia segura: es tremendamente adictiva y su consumo prolongado acarrea carencias en el desarrollo físico y psíquico de forma permanente, secuelas que son perfectamente medibles y comprobables, además de efectos secundarios terribles como el impulso a autolesionarse. Pero lo peor de todo, obviamente, es que la propia pastilla es la que te provoca los síntomas que dice combatir.

¿Cómo hemos llegado a esto? ¿cómo hemos permitido tal atrocidad?

A los empresarios del ramo se les fue de la mano, creo que no esperaban tanto éxito. La ocurrencia de Leon Heisenberg resultó ser una máquina de hacer dinero excesivamente eficaz.

¿Todo por la pasta?¿Hemos permitido drogar a nuestros hijos para que alguien se forre?

No, también hay que reconocer que nuestra sociedad acogió con los brazos abiertos al TDAH, una “enfermedad” que libra al padre de la responsabilidad de educar y al gobierno de destinar más presupuesto. Porque es cuestión de recortes presupuestarios: pastillas por profesores.

¿Todos somos culpables?

Si hemos llegado hasta aquí, es justo reconocer nuestra tibia actitud ante un caso claro de envenenamiento lucrativo en masa, como lo fue el tabaco, o la heroína a principios de siglo, o la talidomida, el optalidón, o las anfetaminas para adelgazar de los años sesenta.

Como padres, hemos preferido creer que nuestro hijo está enfermo en vez de escuchar al sentido común que nos decía que los niños necesitan atención, mucha atención.

Y el gobierno ahorra un dineral en docentes. Y hacemos aulas con una ratio de 35 porque la ley nos permite anestesiar a los diez más “movidos”.

¿Cuándo y cómo acabará esto?

Acabará pronto… y mal. Esperemos que no acabe de la peor manera, ya que la experiencia nos dice que nuestra sociedad solo reacciona ante el trazo gordo.

Tarde o temprano sucederá una desgracia, las drogas son magníficas generadoras de desgracias, y alguien denunciará a la administración ¿Imposible?

Denuncias, peticiones de indemnizaciones millonarias… Las empresas del ramo no se harán cargo, nunca lo hacen, y ya lo advertían en el prospecto, el dinero saldrá de nuestros bolsillos. Pero ese será el final del TDAH, porque con tanta demanda, ya no será rentable diagnosticarlo, como lo es ahora.

¿Cómo ha permitido nuestro gobierno todo este asunto del TDAH?

Porque es más barato lanzar pastillas aunque sea en avioneta, que comprar

metros de aula o contratar profesorado de apoyo. Y porque nuestros gestores, los políticos, no tienen la formación suficiente como para darse cuenta de la que han “liao”.

A día de hoy, El TDAH es una burbuja que, como la burbuja inmobiliaria, nadie se atreve a pinchar.

A los docentes muchas veces nos ha tocado vigilar en el patio para que las drogas no entren a los institutos, pero han entrado. Y no ha sido el tipo ese de la capucha el que las ha metido, ha sido el gobierno en su afán de recortar.

Se está re-diseñando el sistema educativo de forma que para poder ser superado con éxito va a ser necesario tomar drogas. Esta relación drogas-éxito escolar no nos dejaría muy bien parados a nadie. En otros países entienden que es imposible que puedan nacer tal cantidad de niños y niñas con un trastorno del comportamiento. Es irreal, es un insulto a la inteligencia y al sentido común de las personas.

¿Hay tráfico de MFD en las calles y lugares de ocio con fines recreativos?

Por supuesto. Sustancia adictiva y tráfico son un binomio inseparable. Si el niño no se toma su pastilla del almuerzo, puede sacar un dinerillo. Desconozco cuales son los datos de niños atendidos por sobredosis de metilfenidato, y sospecho que me costaría mucho encontrarlos.

En Estados Unidos, la combinación mph-armas de fuego dan como resultado que, de vez en cuando, alguien entre a tiro limpio en los institutos. Invariablemente, se culpa de estas masacres a un juego de rol, a la letra de alguna canción de un grupo heavy, a la crisis de los valores, a los videojuegos, al fútbol… ¿Acaso nadie ve que las drogas llevan haciendo eso mismo con nuestra sociedad desde mucho antes de que existiesen los videojuegos o el rock?

¿Qué ocurre si escribo en Google “metilfenidato colocarse”?

Serás testigo de hasta qué punto es utilizado por los jóvenes como droga recreativa. Foros de jóvenes que narran sus experiencias, cómo lo consiguen y recomendaciones de dosis adecuadas y formas de administrarlo.

¿Cuántos niños había en España diagnosticados de TDAH en 1990? Cierto, ninguno.

Es descorazonador que haya clínicas, médicos, psicólogos… que estén reclamando su minuto de gloria promoviendo el uso de las drogas entre los niños en los libros y manuales que publican, donde el rigor científico es sustituido por juicios de valor y verborrea de moda. Demasiado cultos para ser “camellos”, y demasiado es lo que ignoran para ser científicos.

4 opiniones en “TDAH ¿hasta cuándo?”

  1. En primer lugar Leon Einsenberg es sin H (echemos la culpa al corrector, que está de moda).
    Me parece que es despreciable la forma en que se refiere a las personas que padecen este trastorno (que para usted no existe, pero sin embargo parece que no anda desencaminado con las teorías de Marino Perez y ultimamente ya admite su existencia): pobres desgraciados. No, no es así, pobre desgraciado es el que se empeña y empeña en demostrar algo que no sabe, que no vive y que no le importa, desoyendo a expertos y afectados.
    Cuando habla de que se diagnostica con un test de 18 preguntas es tan falso como el resto de su entrada. No digo que algún psicólogo lo haga, estoy segura de que más de un insensato diagnostican de ese modo y de ahí la mala prensa. También algunos docentes no se preparan las clases, repiten lo mismo año tras año, corrigen a la ligera y pasan de los niños como de comer mierda, pero eso no significa que todos los docentes sean unos ineptos; sólo los que hacen eso.
    En segundo lugar no todos los niños con tdah requieren medicación. Ni mucho menos. A lo mejor si los que usted ha conocido, pero eso no es una información completa, es su universo, lo que le ha tocado alrededor. No es así siempre.
    Lo que si es cierto es que si el sistema educativo no fuera el que es (y de eso los responsables son los docentes, no los médicos, ni los padres) las consecuencias de tener déficit de atención serían más llevaderas, lo cual no significa que no existiera.
    Y, ¿qué tiene que ver la medicación con el dinero que el gobierno ahorra en docentes? Es una sandez tan grande que no merece ni respuesta…
    Por último le diré que demuestra tener muy poquita, por no decir ninguna, información sobre este problema cuando habla de utilizar la medicación para que no se muevan los más movidos de clase… No señor, ese no es el objetivo principal de la medicación. Si les ayuda a estar más centrados, claro que se moverán menos, pero no es ese el tema. El estar más centrados les ayudará a seguir las explicaciones, pero no solo en el aula, también en otro tipo de actividades grupales, incluso entre iguales, y eso hará que los demás no le estén llamando la atención o dejando fuera en juegos o actividades. Un mejor funcionamiento de las funciones ejecutivas no significa estar anestesiado.
    Y, sobre todo, el estar más centrado hace que no tengan que buscar, en otro tipo de drogas ilegales, nada para estar bien. Fíjese que hay estudios que ponen de manifiesto que los niños diagnosticados con TDAH que han recibido medicación no suelen caer en el mundo de las drogas como aquellos que no han tenido tratamiento farmacológico, junto a otro tipo de terapias o actuaciones, por supuesto.
    Preocúpese de lo que, como docente, le incumbe y deje la farmacia para quien le corresponda.
    Zapatero a sus zapatos.
    En este texto, la doctora Isabel Orjales lo explica: http://feaadah.org/admin/archivo/docdow.php?id=896.

    1. Entiendo por su forma de dirigirse a mi que ha sido una persona que ha entrado en el juego de alguna manera: o bien usted misma a o a través de otra persona, hijo, hermano, etc. Cuando algo no existe, no por mucho nombrar a personas que dicen que existe, lo inexistente aparece. Y cierto, yo solo hablo de lo que conozco. En todo mi libro no hay ni un solo caso que no conozca hasta el más mínimo matiz. Porque es así como se hacen las cosas. Si usted tiene otra experiencia, suya, no de otros, y cree que pueda aportar algo, le emplazo a que la cuente, aquí o en cualquier lugar. Pero no juegue al escondite, por favor y dicho con todo el respeto. Y no me mande a donde cree usted que debo estar porque ni me conoce, ni sabe a qué me dedico. Es usted la que no muestra respeto ni a mi ni a los cientos de casos que aparecen en el libro cuando califica como “sandez” un hecho probado. Esos estudios que usted nombra pero no muestra son pseudo ciencia, parecen ciencia pero no lo son. Y nunca, nadie de esos expertos toma la palabra. Podrían perfectamente no existir, porque siempre hablan a través de personas como usted, enfadadas, indignadas, que niegan incluso lo del infame test “snapIV” (googleen, por favor). Tanto “han comprado” que incluso les parece correcto el uso de un excitante para una persona que se supone hiperexcitada. Y lo más lamentable de todo: creen que no va a pasar nada en cerebros en formación cuando atiborras de psicoestimulantes. ¿Y todo por que? ¿para aprobar? ¿por la beca?¿por la media hora extra de selectividad?¿por poder matricularse a cursos que de otra manera no podrían? Hazte esta pregunta: Si alguien dice y escribe “el tratamiento al TDAH es un dopaje”,¿Por qué no está en la cárcel?
      Y luego, del sistema educativo somos responsables TODOS: padres, docentes, políticos, alumnos… Cada uno juega un papel, lo que ocurre es que a veces a los docentes nos toca hacer de padres, cada vez más por cierto. Para eso decir que existe algo como el TDAH es ideal: ya no soy un mal padre, simplemente mi hijo es un enfermo. Y para un político que no quiere gastar, también es perfecto. Y si te fijas, todavía ni he nombrado el dinero que recaudan las farmacéuticas, o chiringuitos de diagnóstico y seguimiento de algo que no tiene fin. Porque el TDAH, al parecer, no tiene fin. ¿Cuánto dura un tratamiento? ¿Cómo acaban las personas que lo siguen al cabo de los años? Habla de lo que quieras, pero, por favor, no mientas. Si vuelves a responderme con más mentiras, ni me molestaré en contestarte. Un saludo.

  2. Si tu mismo te contradices, primero dices que el medicamento es un excitante y les coloca los síntomas y luego les pintas como anestesiados y dopados, que no se enteran de na!!
    Anda y vete a freir espárragos!!!
    Por otra parte yo no cobro un duro de todo esto, TU SI LO HACES, majete, dándote publicidad para luego vender tus libros. Si es que hay que tener una cara dura….

  3. Muy valiente lo que dices Iñaki, porque denunciar ciertas cosas supone que te van a atacar, asi que yo comparto casi todo lo que dices, y lo aplaudo,
    Estuve investigando varios meses el tema junto con un grupo de compañeros de carabanchel, Madrid, alarmados por la epidemia de chavales diagnosticados, y fruto de elo fue el documental que has puesto en tu web
    un saludo desde Madrid
    Arturo
    http://www.humanistascarabanchel.es/p/tdah-y-psicofarmacos.html

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